Los gnomos voladores construyen sus máquinas con hojas, cuerda y polvo de hechizos ya lanzados. Cuanta más magia se ha gastado a su alrededor, más fácil les resulta despegar.
La magia de los grandes cae como migas. Nosotros somos los que no dejamos que se desperdicie. — Pipo Hollejo, aviador gnomo
En el pueblo gnomo al que se regresa bajo la luna, en las lindes de Verdelume, hay un gremio que el resto de los gnomos considera de chiflados: los aviadores. Construyen aparatos con hojas de árbol colosal, varillas de junco y tela de araña reforzada, y los hacen volar con un combustible que nadie más se molestaría en recoger: el residuo que dejan los hechizos al gastarse.
Todo hechizo lanzado deja tras de sí una ceniza invisible, una especie de rocío arcano que se posa en el suelo y se pierde. Los gnomos voladores la barren, la tamizan y la guardan en frascos. Por eso son tan comunes cerca de los campos de batalla mágicos: cuanto más se ha gastado allí, más barato les sale levantar el vuelo. Un gnomo con los frascos llenos puede despegar con apenas una brizna de viento.
Su oficio en Verdelume es el de explorador. Sobrevuelan el terreno antes que nadie, cartografían caminos nuevos y traen de vuelta lo que ven, a veces en forma de dibujos, a veces en forma de objetos que no deberían haber cogido. Los druidas los usan como mensajeros entre el reino y las Islas Voladoras de Aetheria, donde los gnomos se han hecho muy populares entre los criadores de aves por su habilidad para reparar nidos.
Tras la Fractura, el rocío arcano se volvió abundante, y los gnomos voladores vivieron una edad de oro tan breve como siniestra. Algunos frascos recogidos cerca del Bosque Maldito contenían un polvo negro que hacía volar más alto que nunca, pero devolvía a los pilotos más callados. El gremio ha prohibido su uso, aunque se sabe que circula en secreto.
El aviador más célebre es Pipo Hollejo, que intentó en una ocasión llegar volando al pilar de Roglamor para ver de cerca los símbolos grabados en él. No lo consiguió: los vientos alrededor del pilar lo devolvieron tres veces. Pero de su último intento trajo un dibujo que ha obsesionado a su pueblo: uno de los símbolos del pilar es idéntico al que lleva grabado en el pecho el Gnomo Mecánico.
Vínculos
MisterioGnomo MecánicoEl dibujo de Pipo Hollejo vincula el pecho del Gnomo Mecánico con los símbolos del pilar.
DepredadorRoc del CieloEl Roc del Cielo confunde los aparatos gnomos con aves heridas, y más de un aviador lo ha comprobado.
CompetenciaVigilante de los CielosLos Vigilantes de los Cielos de Aetheria ven a los gnomos como intrusos en su espacio aéreo.
