Corren sobre el vacío entre islas flotantes, renuncian a la magia para ser más rápidos y, si mueren en camino, su mensaje llega dos veces.
Correr es fácil. Lo difícil es no pararse a ver lo que pasa debajo. — Tavi Pasoligero, Corredor de los Vientos
Antes de que existieran los barcos aéreos, las Islas Voladoras de Aetheria solo se comunicaban a la carrera. Los primeros Corredores de los Vientos saltaban de roca flotante en roca flotante con una cuerda a la cintura y una carta cosida al pecho. Hoy forman una hermandad, la Posta del Céfiro, con casas de relevo en cada isla y un único voto: no lanzar hechizos durante el servicio. «El viento no carga a quien ya carga otra cosa», dicen, y es cierto que un corredor sin magia encima parece pesar la mitad.
La parte astral de su oficio es más antigua y más secreta. Cada mensaje se escribe también en la piel del corredor con tinta de polvo estelar traída de Ethereon. Si el corredor cae en el camino, la tinta se desprende como una nube de chispas y busca sola al destinatario; llega siempre, y siempre por duplicado, porque el cielo, dicen, no se fía de una sola copia. Por eso los corredores no temen morir: temen llegar tarde.
La Fractura convirtió la ruta en un laberinto. Hay saltos que en una realidad caen sobre una isla y en la otra sobre nada, y los veteranos han aprendido a correr con un pie en cada mundo. Algunos han entregado cartas a personas que, en esta realidad, ya no existen. La Posta guarda esas cartas sin abrir en una sala de la Isla Voladora de Ventaclara, y la sala ya no tiene espacio.
El corredor más recordado es Tavi Pasoligero. En la noche en que cayó el Faro de las Estrellas, Tavi salió del Horizonte de Estrellamar con la noticia y corrió sin parar hasta las Puertas Juradas de Ethereon. No llegó a pronunciar el juramento que abre las puertas: murió en el umbral. Pero Seleana recibió dos nubes de chispas con el mismo mensaje, y en la segunda, dicen, había una frase que Tavi nunca escribió.
Vínculos
RivalRavak, Hijo del VientoRavak, Hijo del Viento, es el único mensajero que ha batido a un corredor de la Posta sin romper el voto, y nadie en la hermandad se lo ha perdonado del todo.
TabúBotas de VelocidadPara la Posta del Céfiro, usar Botas de Velocidad es hacer trampa; quien las calza pierde su casa de relevo.
DestinatariaSeleana, Reina de EthereonSeleana recibió la doble noticia de la caída del Faro y guarda las dos copias en salas distintas de su palacio.
