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Elemrise
⚜ Reliquia

Botas de Velocidad

Calzado de los mensajeros que cruzan el cielo antes que su noticia

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Cosidas con cuero de ave de tormenta e imbuidas con la energía pura de Aetheria, dejan correr con la rapidez de un vendaval. En la tierra blanda de los bosques pierden todo su poder.

No corro yo. Corre el cielo, y yo procuro no caerme. — Ilka Doscielos

Las familias de mensajeros de las Islas Voladoras las fabrican desde hace siglos con cuero de las aves que crían y con hilo trenzado durante las tormentas, cuando el aire de Aetheria está más cargado. Una vez terminadas, las cuelgan una noche entera en el punto más alto de la isla para que el viento las reconozca como suyas.

Quien las calza se mueve con la rapidez de una tormenta. La más célebre de sus portadoras fue Ilka Doscielos, que en 2.511 d. S. llevó la noticia de un incendio de una punta de Aetheria a la otra antes de que el humo se viera desde la capital. Ilka corrió hasta los noventa años y murió, según su familia, tropezando por primera vez.

Su poder depende del viento. En el suelo húmedo y enraizado de Verdelume, las botas se hunden como cualquier calzado y el aire deja de empujarlas; por eso los mensajeros evitan los bosques y los druidas se ríen de ellos. Su otro precio es la prisa: quien las lleva mucho tiempo ya no sabe caminar despacio.

Cuentan en las islas que el joven Ravak, el Hijo del Viento, las rechazó cuando se las ofrecieron, porque no las necesitaba. Hoy casi todos los Corredores de los Vientos las llevan, y desde la invasión de los cielos se han convertido en el bien más buscado de Aetheria.

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Vínculos