El viento de Aetheria nace en el desierto. Los elementales de aire son corrientes ardientes que suben de Solaria hacia las nubes y, a su paso, empujan todo lo que encuentran un poco más lejos y un poco más rápido.
Si te empuja hacia donde ibas, dale las gracias. Si te empuja hacia otro sitio, pregúntate por qué. — Oren Velaspina, capitán de barco aéreo
Los aetherianos no suelen admitirlo, pero sus vientos nacen en el reino de la arena. Bajo el sol que nunca se apaga, el aire del desierto se calienta hasta que no soporta seguir abajo y asciende en columnas enormes hacia el cielo. Algunas de esas columnas adquieren voluntad. Son los elementales de aire: remolinos transparentes con un núcleo de arena dorada que brilla como un corazón.
Su naturaleza es empujar. Un elemental de aire que pasa junto a un barco aéreo le añade velocidad; uno que cruza un mercado hace que todo el mundo termine sus compras antes. Los capitanes de Aetheria los consideran un buen augurio, y quien consigue que uno lo acompañe sabe que su siguiente esfuerzo le costará un poco menos. A cambio, los elementales no toleran el encierro: cualquier intento de atraparlos termina con una tormenta en miniatura y una vela rasgada.
Solos son caprichosos. Juntos son otra cosa. Cuando un elemental de aire coincide con otro elemental, de cualquier tipo, su núcleo de arena se endurece y sus ráfagas atraviesan escudos y armaduras como si fueran de papel. Los Guardianes de Solaria aprendieron hace siglos a aprovecharlo: colocan braseros de fuego elemental en las Agujas, y los vientos que pasan junto a ellos se convierten en lanzas.
Desde la Fractura, las columnas de aire caliente que suben de Solaria vienen manchadas. A veces arrastran una arena gris que no pertenece al desierto, y los elementales que nacen de ellas giran en sentido contrario al habitual. Los navegantes los llaman «vientos zurdos» y no se fían de ellos: empujan igual, pero nunca hacia donde uno quería ir.
Hay una leyenda en las Islas Voladoras sobre un elemental llamado Suspiro Largo, que acompañó durante cuarenta años al mismo barco de correo, el Alondra. Cuando el capitán murió, el elemental se negó a dejar el barco y lo mantuvo en el aire, vacío, durante un año entero. Los isleños dicen que todavía puede verse la silueta del Alondra cruzando el horizonte en los días más calurosos.
Vínculos
AfinidadElemental de FuegoJunto a un Elemental de Fuego, su núcleo de arena se funde en vidrio y sus ráfagas perforan cualquier defensa.
Origen comúnElemental de ArenaEl Elemental de Arena y el de Aire nacen del mismo desierto; uno se queda abajo, el otro sube.
CompañeroRavak, Hijo del VientoRavak, el Hijo del Viento, viajaba casi siempre acompañado de un elemental de aire.
