Arde por dentro hasta consumirse. Si nadie la mata, muere sola y su ceniza hace florecer la montaña. Por eso cazarla es el peor crimen de los enanos.
No la mates. Espera. La montaña te pagará más de lo que vale su piel. — Halvar Martillo-Hondo
Allí donde las Montañas de Hierro de Blazaria se encuentran con los primeros bosques de Verdelume hay laderas con pinos que crecen sobre roca volcánica, las Laderas Verdeceniza. Es el territorio de la Bestia de la Montaña, una criatura cubierta de musgo y lava enfriada que reina en soledad sobre los picos. Nunca hay dos en la misma montaña. Cuando una muere, otra tarda generaciones en llegar.
Su cuerpo funciona como un volcán pequeño. Desde el día en que despierta, la bestia arde por dentro y se va consumiendo; cada estación es un poco más pequeña, más lenta, más gris. Sus ojos son brasas que ven en la oscuridad más espesa, y las sombras del Vacío prefieren rodear su montaña antes que cruzarse con su mirada. Cuando muere de su propia muerte, su cuerpo se derrumba en una ceniza tibia y fértil que hace brotar la ladera entera durante años. Los enanos dicen que es la montaña devolviendo lo que tomó.
Por eso entre los Enanos de las Montañas de Hierro matar a una Bestia de la Montaña es un crimen peor que el robo. Una bestia abatida a golpes se apaga en piedra estéril, y la ladera queda muerta. Tras la Fractura, los cazadores de trofeos y los soldados desesperados han olvidado esa ley, y varias laderas se han quedado sin su ceniza. Los enanos han empezado a escoltar a las bestias viejas en su último invierno, a distancia y en silencio, como quien acompaña un cortejo.
Halvar Martillo-Hondo, el maestro forjador, acompañó durante tres años a la más vieja de todas, a la que los enanos llamaban la Vieja Tizón. Cuando por fin se tumbó a morir en la cima del Monte Ferrugo, Halvar se sentó a su lado y le habló de forjas durante toda la noche. Con la primera piedra que creció en aquella ceniza hizo un yunque, y ese yunque, dicen, no se enfría nunca.
Vínculos
CustodiosEnano de las Montañas de HierroLos Enanos de las Montañas de Hierro escoltan a las bestias viejas en su último invierno y castigan a quien las caza.
RivalTrol de las Tierras SalvajesEl Trol de las Tierras Salvajes disputa sus laderas; es de las pocas criaturas que se atreven a desafiarla de frente.
ParienteBestia del AbismoLos sabios creen que la Bestia del Abismo es su misma estirpe: una se crió hacia la cumbre y la otra hacia la grieta.
