Saltar al contenido
Elemrise
❦ Bestiario

Bestia del Abismo

La garganta que camina, en la Sima de Ascuaverde

2 min de lectura

El refrán dice que quien entra en el abismo camina hacia su muerte. Lo que nadie aclaró es que el abismo no es un lugar, sino la boca de una bestia.

Te dije el Abismo, Pell. El de agua. El que no tiene dientes. — Maestre del Gremio de Buscatesoros de Hydrosia

En la frontera entre Blazaria y Verdelume hay una grieta que atraviesa la tierra durante leguas, la Sima de Ascuaverde, donde la lava de abajo y las raíces de arriba se tocan sin destruirse. En su fondo duerme la Bestia del Abismo, una criatura de piel acorazada y vientre incandescente, emparentada según los sabios con la Bestia de la Montaña: dos ramas de una misma estirpe que eligieron direcciones opuestas.

Su refrán es conocido en toda Roglamor: «Quien se adentra en el abismo, camina hacia su muerte». Lo que casi nadie sabe es que, en Ascuaverde, «el abismo» no es la sima, sino la bestia. Duerme con la boca abierta a ras de la grieta, y su garganta parece un túnel que baja hacia el calor. Cuando decide atacar, aviva su fuego interior y su mordisco atraviesa la piedra. Dentro de su cuerpo anidan lagartos que se alimentan de su calor, y cuando la bestia muere, salen por docenas.

Desde la Fractura esos lagartos salen corrompidos: ojos sin brillo, escamas que no reflejan la luz, una obediencia extraña hacia algo que nadie ve. Los druidas de Verdelume creen que el Vacío se coló en la sima por las mismas grietas que se abrieron al romperse el pilar, y que la bestia, sin saberlo, está criando en su vientre algo que no le pertenece.

La anécdota más repetida en las tabernas de Hydrosia es la de Pell Anzuelo, del Gremio de Buscatesoros. Le encargaron explorar «el Abismo» en busca de una reliquia, y Pell, que era nuevo, viajó hasta Ascuaverde en lugar de bajar al Abismo de las Profundidades. Bajó por la garganta de la bestia creyendo que era una cueva. Lo escupieron tres días después, chamuscado y vivo, con la reliquia equivocada en el bolsillo: un fragmento de cristal rojo que todavía late.

◆

Vínculos