Brota en la rama más alta del árbol sagrado y guarda la esencia de la vida y la magia del bosque. Su hada no duerme desde hace siglos, y desde la llegada del impostor no confía en nadie.
Si cae la flor, no hará falta que venga el Vacío: el bosque se apagará solo. — Hada de los Bosques Encantados
La flor brotó del árbol sagrado del Bosque Encantado durante la Era de los Cristales, cuando el Cristal de Savia dio forma a Verdelume. Es una flor radiante que no se marchita y que, según las hadas, es la manera que tiene el bosque de respirar. Si fuera arrancada, el corazón del bosque perdería su luz y su magia desaparecería para siempre.
Su poder se nota de lejos: quien se acerca a ella con malas intenciones olvida lo que venía a buscar, y sus pétalos pueden hacer que un enemigo pierda lo que guardaba para más adelante. Por eso el Hada de los Bosques Encantados, tejedora de los hechizos más antiguos, vela por ella día y noche.
La flor tiene un precio que pocos conocen. Hace siglos el árbol sagrado devolvió la vida a Jack, el guardián que murió protegiéndola, y le prometió que nunca moriría. Lo que no le dijo es que cada cuatro estaciones el bosque lo reclamaría y lo dejaría en un lugar distinto de Roglamor. Las hadas creen que la flor, al dar vida, exige movimiento a cambio.
En los últimos años, un druida desconocido recorrió Verdelume preguntando por el árbol sagrado. Fue atrapado, pero su sombra sigue pesando: desde entonces el hada ya no deja acercarse a nadie, ni siquiera a los druidas que la conocen desde niños.
Vínculos
GuardianaHada de los Bosques EncantadosEl hada vela por la flor sin dormir desde hace siglos.
BendecidoJack, El InmortalJack murió por la flor y el árbol sagrado le devolvió la vida, con un precio.
AmenazaAtrapar al Impostor de VerdelumeEl Impostor de Verdelume preguntaba por el árbol sagrado antes de ser atrapado.
