Aelis Sinsueño no ha cerrado los ojos desde que la flor sagrada abrió por primera vez. Ve a través de cualquier sombra. Lo que no supo ver fue a un hombre amable que preguntaba demasiado.
Ver las sombras es fácil. Lo difícil es ver a quien no proyecta ninguna porque está de pie justo debajo de la luz. — Aelis Sinsueño
En el corazón del Bosque Encantado crece el árbol sagrado, y en su rama más alta, la flor que sostiene la vida y la magia de todo Verdelume. La guarda un hada diminuta llamada Aelis, a la que el bosque conoce como Sinsueño. Las demás hadas danzan, juegan y duermen en las corolas durante el invierno; Aelis no. Hace siglos que vela día y noche, tejiendo alrededor de la flor los hechizos más antiguos que se conocen, algunos tan viejos que ni Madre Raíz recuerda haberlos enseñado.
Su magia no procede del Cristal de Savia ni de ningún otro elemento. Procede de la flor misma: Aelis y la flor comparten una sola luz, y cuando ella parpadea, todo el bosque se oscurece durante un instante. Por eso no puede dormir. Por eso sus ojos ven a través de cualquier criatura de sombra que se acerque, y por eso la Bestia de las Sombras nunca ha conseguido llegar al centro del bosque.
Aelis vio morir a Jack defendiendo el árbol, y vio cómo el árbol, agradecido, lo devolvía a la vida. Fue la única testigo del momento en que se pronunció la bendición, y la única que sabía desde el principio cuál sería su precio. No se lo dijo. Jack lo descubrió solo, despertando año tras año en lugares desconocidos, y desde entonces no le dirige la palabra. Aelis tampoco se ha disculpado: cree que algunos secretos pertenecen al bosque, no a quienes lo protegen.
Su gran fallo fue el impostor. Durante meses, un druida desconocido recorrió Verdelume curando heridos, y Aelis, que ve a través de las sombras, no vio ninguna en él. No mentía con el cuerpo; mentía con las preguntas. Cuando las hadas descubrieron que nadie lo había formado, él ya había preguntado por el árbol sagrado. Desde su captura, Aelis no confía en nadie, ni siquiera en los druidas de Thalgar, y ha empezado a enseñar a una sucesora en secreto. No le ha dicho a nadie por qué.
Vínculos
Su vidaFlor del Bosque EncantadoAelis y la Flor del Bosque Encantado comparten una única luz: si una se apaga, la otra también.
EnemigoAtrapar al Impostor de VerdelumeEl impostor de Verdelume burló su vigilancia sin usar ni una sombra, y Aelis aún no sabe qué consiguió llevarse.
DeudaJack, El InmortalConocía el precio de la bendición de Jack y calló; él no se lo ha perdonado.
