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Elemrise
⚜ Reliquia

Espada de Aremis

La hoja que defendió las Agujas y se rompió en el destierro

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Forjada por Aremis con la esencia de Solaria, defendió las Agujas en la primera oleada del Vacío. Cuando su dueño fue declarado traidor, la espada se rompió con él.

Me quitaron el nombre de guardián. A la espada no supieron qué quitarle, así que la rompieron. — Aremis

Aremis la forjó con sus propias manos poco antes de la Fractura, siendo el capitán más joven de los Guardianes de Solaria. La templó bajo el sol que nunca se apaga y la empapó en la arena de las Agujas, hasta que la hoja empezó a reflejar la luz con una intensidad que ciega. Su filo corta como la tierra en su furia, y quienes luchan junto a ella se vuelven más fuertes solo con verla brillar.

En 2.847 d. S., durante la primera oleada del Vacío, Aremis defendió con ella las Agujas de Solaria. Los guardianes cuentan que cada criatura que caía bajo la espada la hacía más afilada, hasta que al final de la batalla atravesaba escudos y armaduras como si fueran velas. Es la imagen que conserva la carta: la espada entera, en su mejor día.

Cuando Azira descubrió los brotes de Verdelume en el desierto y Aremis fue declarado traidor, en 2.848, la espada se rompió. Unos dicen que se la partieron en la ceremonia de destierro; otros, que se quebró sola, porque estaba empapada en la esencia de un reino que había dejado de reconocer a su dueño. Desde entonces ninguna criatura nacida del agua o de la savia puede empuñarla sin que la arena le queme las manos.

Aremis se llevó la empuñadura y medio filo al exilio. La otra mitad quedó en Solaria, y nadie sabe en manos de quién. Los druidas que caminan con Aremis dicen que, de noche, la mitad que él conserva suena como el viento entre las dunas, como si llamara a la otra.

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Vínculos