Los druidas ganan las batallas que no libran. Pero, si el viento sopla a su favor, se deshacen en un remolino de hojas que golpea dos veces antes de que nadie lo vea venir.
Elegimos ayudar a un traidor. No me arrepiento de eso: me arrepiento de que llamen traición a regar. — Anselma Raízclara, anciana del Consejo de la Corteza
Los druidas se forman dentro del árbol colosal donde se alza la capital de Verdelume, entre galerías de madera viva que Madre Raíz hace crecer a su paso. Su primer voto es no levantar nunca la mano en primer lugar. A cambio, el bosque los cuida: un druida que pasa el día sin atacar despierta con las heridas un poco más cerradas. Ellos lo resumen en un proverbio: «el bosque paga la paciencia».
Existe, sin embargo, una forma de romper el voto sin romperlo del todo. Se llama la forma de hojarasca: el druida entrega su cuerpo al aire y se convierte en un torbellino de hojas, frágil y rapidísimo, que golpea dos veces en el mismo instante. Los druidas ancianos la consideran un fracaso. Desde la Fractura, los jóvenes la usan cada vez más, y cada vez la sienten menos como una derrota.
La guerra no fue lo único que dividió a los druidas. Cuando Aremis, el capitán expulsado de Solaria, llegó pidiendo ayuda para que el desierto floreciera, el Consejo de la Corteza discutió durante nueve noches. Decidió el voto de la anciana Anselma Raízclara. Meses después estalló el escándalo del Impostor de Verdelume, un falso druida que había curado heridos para acercarse al árbol sagrado. Desde entonces, cada druida lleva en la muñeca una hoja tatuada por la mano de Thalgar, la única prueba que las hadas aceptan.
Anselma acompañó a Aremis hasta Solaria y plantó con él las primeras semillas que crecen de noche. Volvió con la piel quemada por el sol que nunca se apaga y sin ganas de hablar. No ha levantado la mano contra nadie desde entonces. Su jardín, al pie del árbol colosal, cura a cualquiera que duerma en él, incluidos dos guardianes de Solaria que llegaron un día buscando a Aremis y se quedaron una estación entera.
Vínculos
AliadoAremis, Traidor de SolariaLos druidas ayudaron a Aremis a sembrar en Solaria, y desde entonces caminan a su lado.
VergüenzaAtrapar al Impostor de VerdelumeEl impostor se hizo pasar por uno de ellos, y desde entonces ningún druida entra en el Bosque Encantado sin mostrar su hoja tatuada.
MaestroThalgar, Sabio de VerdelumeThalgar marca a cada druida verdadero y fue quien dio permiso para ayudar a Aremis.
