Madre Raíz, espíritu del árbol colosal, concede fuerza a las criaturas más sencillas de quien respeta la tierra. El pacto se rompe en cuanto el firmante toma algo que el bosque no le dio.
Si el bosque no te lo da, no es tuyo. Ni siquiera si lo necesitas. — Thalgar, Sabio de Verdelume
El Pacto de la Naturaleza se firma con Madre Raíz, el espíritu del árbol colosal donde se alza la capital de Verdelume. El ritual se hace descalzo, al amanecer, con las manos sobre la corteza: el firmante promete respeto y armonía con el mundo natural, y Madre Raíz responde haciendo brotar una hoja en el lugar donde puso las manos.
Su don es humilde y poderoso: las criaturas más sencillas que acompañan al firmante, las que nadie consideraría héroes, se vuelven más fuertes. Los druidas dicen que Madre Raíz ama lo común, porque el bosque está hecho de millones de hojas iguales. «Donde cae uno, brotan diez».
El precio es no tomar. El firmante no puede llevarse nada que el bosque no le haya ofrecido: ni un fruto, ni una rama, ni un conocimiento ajeno. Quien roba, aunque sea una idea, rompe el pacto al instante. Los Druidas de Verdelume lo firman al terminar su formación, y Thalgar lo renovó trece veces en su vida.
Los druidas que viajaron con Aremis al desierto mantuvieron el pacto, porque las semillas que sembraron se las había dado el propio bosque. El impostor que se hizo pasar por druida, en cambio, nunca pudo firmarlo, y así fue como las hadas empezaron a sospechar.
Vínculos
FirmanteDruida de VerdelumeLos Druidas de Verdelume lo firman al terminar su formación.
Lugar del ritualReino de VerdelumeSe sella sobre la corteza del árbol colosal del Reino de Verdelume.
FirmanteThalgar, Sabio de VerdelumeThalgar lo ha renovado trece veces.
DelatadoAtrapar al Impostor de VerdelumeEl Impostor de Verdelume no pudo firmarlo, y eso lo delató.
