Un reflejo de Roglamor donde solo existen espíritus y sombras. Quien se queda demasiado tiempo deja de proyectar sombra en el mundo real.
Si tu sombra no te sigue, no mires atrás: ya sabe adónde ir. — Ama Teolinda
El Plano Espectral es un Roglamor gris, sin color ni sonido: los árboles, las ciudades y los ríos están todos, pero hechos de niebla. Se ve de reojo en el Bosque Encantado, en las aguas quietas de Hydrosia y en el linde de Verdelume. Allí el tiempo corre con pasos más lentos, y una hora puede ser un día.
Sus habitantes no tienen nombre: la Bestia de las Sombras caza entre los árboles, la Bestia Fantasmal se alimenta de presagios, y los Monos del Planeta Espectral saltan de una sombra a otra para llevar recados que nadie ha pedido. Los viajeros dejan una moneda de sal al cruzar y no responden si alguien los llama por el nombre.
Desde la Fractura el Plano se ha vuelto más grande: ya no es solo un reflejo, sino una segunda cara de Roglamor. El rincón secreto es el Prado sin Sombras, un claro donde todo proyecta luz en lugar de sombra, y donde se reúnen los que se quedaron demasiado. Los pocos que han vuelto de allí dicen que los esperaban.


