No caza con los colmillos, sino con la elección: separa a su presa del grupo y, si la pieza es demasiado grande, paga con la sombra de uno de los suyos para arrastrarla al otro lado.
Si la sombra te mira dos veces, grita tu nombre. La manada que sabe quién eres no se rompe. — Enseñanza del Clan de las Runas
Los druidas más viejos de Verdelume sostienen que la Bestia de las Sombras no nació: se desprendió. Cuando la luz del Bosque Encantado era joven, todo lo que vivía en él proyectaba una sombra hacia el Plano Espectral, y algunas de esas sombras aprendieron a no volver. Durante siglos fueron poco más que un escalofrío en el linde del bosque, un hueco donde la hierba no crecía. Comían lo que nadie echaba de menos: el calor de una madriguera vacía, el último recuerdo de un animal moribundo.
Su forma de cazar es lo que más inquieta a quienes la han visto. La bestia no acepta al rival que se le pone delante: elige. Rodea a la manada, la hostiga desde ángulos que no existen en el mundo visible y la obliga a abrirse hasta que queda sola la presa que quería. Los lobos del Clan de las Runas lo llaman «el enganche», y enseñan a sus cachorros que, si una sombra los mira dos veces, deben gritar su nombre en voz alta para que la manada no se separe.
Tras la Fractura, el desdoblamiento de Roglamor le dio a la bestia lo que siempre le había faltado: dos mundos donde esconderse. Ahora caza en el Bosque Maldito y en su reflejo a la vez, y ha aprendido un trueque terrible. Cuando la presa es demasiado grande, la bestia empuja a uno de sus propios congéneres al Plano Espectral; la sombra sacrificada se cierra sobre la víctima como una red y la arrastra con ella. Nada vuelve de ese trueque. Ni siquiera el cuerpo.
En el invierno de 2.848 d. S., una bestia se llevó a Ilka, una cachorra del Clan de las Runas, en mitad de una ventisca. La encontró Rybo, Ojos Dorados, siguiendo un rastro que solo él podía ver: la sombra de la cachorra caminaba sola por la nieve, sin cuerpo que la proyectara. Rybo la devolvió al clan, pero desde aquella noche la bestia no ha dejado de seguirlo. Los lobos creen que lo que busca no es su carne, sino la luz de esos ojos que ven lo que ella esconde.
Vínculos
PresaRybo, Ojos DoradosDesde que Rybo le arrebató a la cachorra Ilka, la bestia codicia sus ojos dorados, los únicos que la ven llegar.
EnemigoHada de los Bosques EncantadosEl hada de los bosques ve a través de su forma y es la razón por la que la bestia nunca ha cruzado el corazón del Bosque Encantado.
RivalVigilante de los CielosLos Vigilantes de los Cielos la señalan desde el aire, y la bestia ha aprendido a cazar solo en noches sin pájaros.
