El único lugar verde de Solaria, nacido del sueño de un viajero que se durmió bajo una palmera. Hoy sus brotes avanzan hacia la capital.
No despiertes al que sueña esta agua: ya no sabría adónde volver. — Chamana Nurila
El Oasis es un óvalo de verdor en mitad de las dunas, con un lago turquesa, palmeras, helechos y un aire fresco que huele a lluvia aunque nunca llueva. Cada amanecer los brotes han crecido un poco más hacia el oeste, hacia la capital. De noche el lago refleja constelaciones que no son las del cielo.
Los chamanes dicen que el Oasis es el sueño de Qadir Brasaserena, el caravanero que se durmió bajo la primera palmera y no despertó: hoy es un Soñador Onírico Ardiente. Los nómadas dejan una ofrenda de agua en la orilla antes de beber. La Planta Carnívora avanza con los brotes y el Terror del Desierto elige desde las dunas a quién se lleva, así que nadie duerme solo en la orilla.
Tras la Fractura el Oasis crece más rápido y las chamanas lo miran con recelo: Azira ha pedido talar los brotes que se acercan a la ciudad. El rincón secreto es la Palmera Dormida, la primera de todas, bajo la que Qadir sueña; si alguien la toca, el lago se vuelve espejo y devuelve el rostro de quien mira, con diez años más. Nadie ha comprobado si es el futuro.


