Pequeños, rápidos y con más bolsillos que escrúpulos, los buscatesoros de Hydrosia distraen a cualquier guardián para llegar al botín. Y cuando uno muere, su gremio se asegura de que su deuda con la vida quede saldada.
No robamos. Recordamos dónde estaban las cosas antes de que el mundo las olvidara. — Tilda Remocaña, del Gremio de Buscatesoros
El Gremio de Buscatesoros de Hydrosia se fundó, según su propio registro, el día en que un niño bajó a los canales a buscar una moneda perdida y volvió con un cofre. Hoy cuenta con cientos de miembros, casi todos de baja estatura y manos ágiles, que recorren las ruinas sumergidas de Hydrosia y los pantanos fronterizos con Verdelume. Su emblema es una concha abierta con un ojo dentro.
Su arte no es la lucha, sino la distracción. Un buscatesoros sabe exactamente dónde lanzar una piedra, qué silbido hace girar la cabeza a un centinela y cómo convencer a una criatura de que mire hacia otro lado justo el tiempo necesario. Cuentan con una ayuda inestimable: las Brújulas de Buscatesoros, que siempre apuntan hacia lo oculto y que el gremio fabrica en secreto con escamas de pez de las profundidades.
El gremio tiene una ley llamada el Diezmo de la Vida. Cuando un buscatesoros muere en una expedición, su parte del botín no se pierde: se reparte entre quienes lo acompañaban, a condición de que la usen para curarse o curar a otros. Los buscatesoros dicen que así ninguno muere en vano, y que cada caída le devuelve algo de aliento al grupo.
Desde la Fractura, el oficio ha cambiado. Ya no buscan solo oro: buscan objetos que conserven energía elemental pura, fragmentos que podrían reforzar los cristales debilitados. Los reinos pagan fortunas por ellos, y el gremio ha empezado a sufrir algo que nunca había conocido: la competencia. Los duendes del bosque, que llevan siglos escondiendo sus propios cofres secretos, consideran que todo lo que yace bajo tierra en Verdelume les pertenece.
La buscatesoros más célebre del gremio se llama Tilda Remocaña. Hace tres años encontró, en un barco hundido de la Bahía, un fragmento de pergamino con el trazo de una frontera que no coincide con ningún reino conocido. El gremio sostiene que es parte del Mapa de Roglamor original, el del Pacto de las Seis Coronas. Tilda no lo ha vendido, pese a las ofertas, y ha empezado a llevar escolta.
Vínculos
HerramientaBrújula de BuscatesorosLas brújulas del gremio son su secreto mejor guardado y su principal fuente de ingresos.
RivalDuende BombarderoLos duendes bombarderos han volado más de una excavación del gremio en la frontera con Verdelume.
ClienteMavik, Domador de BestiasMavik contrata buscatesoros para localizar bestias escondidas, y les paga mejor que nadie.
