Hay mapas en los que figura como una isla. Otros la dibujan como un remolino. La Serpiente de las Profundidades duerme bajo las aguas, y cuando despierta, sube hasta el cielo para reclamar las tierras que le quitaron.
Las montañas tienen raíces. Esta tiene apetito. — Iolan Tresmareas, cartógrafo de Hydrosia
La copia más fiel del Mapa de Roglamor, trazada por Iolan Tresmareas, tiene un error famoso: frente a la costa de Hydrosia aparece una isla alargada que nadie ha vuelto a encontrar. Iolan la dibujó en invierno; cuando volvió en verano para cartografiarla en detalle, la isla había desaparecido, y en su lugar había un remolino del mismo tamaño. Desde entonces los marinos saben que lo que vio era el lomo de la Serpiente de las Profundidades.
Vive en el Abismo de las Profundidades, donde la luz no llega, enroscada sobre sí misma durante años. Los sabios hydrosianos creen que es tan antigua como los reinos y que, en la Era de los Cristales, cuando los dragones moldeaban el mundo, ella fue la que talló las simas y las bahías. Por eso se comporta como una dueña despojada: cuando siente que alguien acumula más tierras que ella, despierta y busca recuperar alguna, arrastrando consigo rocas, arrecifes y, a veces, pueblos costeros enteros.
Lo más asombroso de la serpiente es su ascenso. Cuando el aire la llama, abandona el agua y sube hacia el cielo, y a medida que se eleva, crece. Quienes lo han presenciado describen una columna de escamas que asciende entre las nubes, más grande a cada tramo, hasta que su cabeza roza las islas de Aetheria. Los aetherianos tienen otra palabra para ella: la llaman Sierpe Madre, convencidos de que la Sierpe Celestial que guarda sus cielos es una de sus crías.
Tras la Fractura, la serpiente despierta cada vez más a menudo. Los hydrosianos atribuyen su inquietud al Llamado de las Profundidades, el eco ancestral que convoca a las fuerzas olvidadas y que, desde que el pilar se agrietó, suena sin que nadie lo invoque. Hace un año emergió frente a la ciudad de Lanaveria y se llevó el faro del puerto entero, con su torre y su guardián. Tres días después, el faro apareció intacto en lo alto de una montaña del Reino de Aetheria, todavía encendido.
Iolan Tresmareas, ya anciano, sigue corrigiendo su mapa cada año. En la última versión, la isla vuelve a estar dibujada, pero con una anotación al margen escrita con su letra temblorosa: «No desembarcar. Respira».
Vínculos
CríaSierpe CelestialLos aetherianos creen que la Sierpe Celestial nació de ella durante uno de sus ascensos.
RivalLeviatán AbismalEl Leviatán Abismal domina el delta azul y no tolera que la serpiente reclame sus aguas.
Error famosoMapa de RoglamorSu lomo figura como isla en la copia más fiel del Mapa de Roglamor.
