Los druidas aceptaron ayudar a Aremis aunque Naturaleza y Arena no tienen un solo tratado. La orden vino de arriba. Thalgar, Sabio de Verdelume, nació en Solaria.
Portador de la sabiduría forjada en la luz de Verdelume. Y de una sed que el bosque no conoce. — Madre Raíz
En Verdelume nadie pregunta de dónde vino Thalgar. Llegó joven, con la piel curtida por un sol que no era el del bosque, y la Madre Raíz lo acogió como a una semilla traída por el viento. Siglos después es el sabio del reino, y la sabiduría que porta parece forjada en la luz de Verdelume. Pero sus elementos lo delatan a quien sepa mirar: naturaleza y arena.
Cuando Aremis apareció en la capital tallada en el árbol pidiendo ayuda para hacer florecer el desierto, el consejo de druidas votó en contra. Thalgar escuchó la votación en silencio, se levantó y dijo una sola frase. Al día siguiente, los druidas partieron con Aremis hacia el Oasis del Soñador.
Nadie recuerda la frase con exactitud. Algunos druidas dicen que fue una orden. Otros, que fue una confesión. Aremis solo sabe que, cuando le dieron las semillas que crecen de noche, Thalgar le apretó el hombro y le dijo, en la lengua del desierto, que regara también la tumba de su madre, bajo la tercera palmera del oasis.



