La travesía del Desierto de los Lamentos bajo el sol que nunca se apaga. Karna la superó con su pueblo en 2.848, y desde entonces es la prueba que Solaria exige a quien quiera llamarse libre.
Nadie se queda atrás. Ni siquiera el sol. — Karna, Líder de los Bae Dorus
En Solaria, el Tormento del Sol es más que un clima: es una prueba. Las chamanas cuentan que el sol que nunca se apaga juzga a quien cruza el Desierto de los Lamentos sin refugio, y que solo deja pasar a quienes no abandonan a nadie por el camino. Durante siglos fue el castigo reservado a los desterrados.
En 2.848 d. S., Karna convirtió el castigo en libertad. Tras el levantamiento de los Bae Dorus en las forjas de Nocivax, condujo a su pueblo a través del desierto, sin agua ni sombra. La regla de la travesía era sencilla y terrible: nadie se queda atrás. Los Bae Dorus dicen que durante dos jornadas seguidas nadie cayó, y que entonces el sol los dejó correr más rápido que su propia sombra.
Al final del camino, el desierto les ofreció un segundo premio. Karna y Sefa Arenadorada cambiaron el curso de una tormenta de arena para abrir paso a los suyos, y aquel día cada superviviente sintió que recuperaba años de vida perdidos en las forjas.
Hoy, Azira encarga la misma travesía a quien quiere servir a Solaria. Quien la abandona a medias no muere, pero el desierto le arranca algo: recuerdos, palabras o nombres que se quedan enterrados en las dunas.
Vínculos
HeroínaKarna, Líder de los Bae DorusKarna condujo a los Bae Dorus por el desierto en 2.848.
LugarDunas del Desierto de los LamentosLa travesía cruza las Dunas del Desierto de los Lamentos.
Quien la encargaAzira, Chamana de SolariaAzira exige hoy la prueba a quien quiera servir a Solaria.
Lo que se deja atrásNocivax GiganteLa travesía empieza a las puertas de las forjas de Nocivax.
