Nunca se le ha visto sin una de sus figuras. Las talla él mismo, las enciende con un fuego que no da calor y, cuando terminan, caminan solas. Nadie quiere deberle nada.
Le pagué lo que le debía. Desde entonces, a veces mis manos se mueven antes que yo. — Mercader de Estrellamar, antiguo deudor del Amo de las Marionetas
El lema de Ethereon dice: «Todo poder tiene un precio. Que lo pague otro». El Amo de las Marionetas se encarga de que ese «otro» pague de verdad. Cobra las deudas de los pactos que se rompen o se olvidan, y cuando el deudor no tiene con qué pagar, toma un fragmento de su alma. Después talla una marioneta de ébano, la quema por dentro con una llama astral que no da calor y encierra allí el fragmento. Cuando la figura está terminada, se levanta sola y obedece.
Nunca llega a ningún sitio sin una marioneta recién hecha. Es su manera de anunciar que ha venido a cobrar. Mientras se siente seguro, sus figuras se mueven con una elegancia inquietante; cuando lo acorralan y su vida corre peligro, los hilos invisibles se tensan y las marionetas, y también él mismo, pelean con una furia que no encaja con su porte refinado. Hay quien piensa que en esos momentos se ve que dentro de cada figura queda también algo del Amo.
Nadie sabe quién fue antes. Algunos dicen que era un gran tallista de Blazaria que, para no perder nunca lo que amaba, firmó un pacto en Ethereon y terminó convertido en el cobrador de esa misma deuda. Lo único seguro es que solo un deudor ha conseguido escapar de él: el Soñador Onírico Ardiente, que se refugió en el reino de los sueños, donde las marionetas no pueden seguirlo. El Amo lo busca cada noche, en los sueños de otros.
Desde la Fractura, sus deudas se cobran en las dos realidades a la vez. Hay deudores que, años después de haber pagado, notan que sus manos se mueven un instante antes que ellos.
Vínculos
Deudor fugadoSoñador Onírico ArdienteEl Soñador Onírico Ardiente es el único que ha escapado de su cobro, escondido en el reino de los sueños.
HerramientaPacto de LealtadLos Pactos de Lealtad castigan a quien traiciona, y el Amo es quien aplica ese castigo.
CodiciadoGnomo MecánicoHa intentado comprar el Gnomo Mecánico tres veces, convencido de que lo que late en su pecho no es un engranaje, sino un alma que nadie ha reclamado.
