No hay un solo registro de Zeon antes de la Fractura. No odia Roglamor. Simplemente no entiende por qué debería existir.
Le ofrecí un trato, como a todos. No entendió qué era un precio. — Seleana, Reina de Ethereon
Esta entrada está incompleta, y debe estarlo. Los archiveros de la Academia Arcana de Eldralis revisaron durante un año entero todas las crónicas de Roglamor desde el Sellado buscando una sola mención de Zeon anterior a 2.847. No encontraron nada: ni un nombre parecido, ni una profecía, ni una sombra en un margen. El Caminante Cósmico, que pasó mil años atrapado dentro del pilar junto al Vacío sellado, fue interrogado al respecto. Tardó mucho en contestar. «No estaba allí», dijo al fin. «O estaba en todas partes, que viene a ser lo mismo.»
No tiene hábitat. Allí donde está, el espacio se dobla y la realidad tiembla, como el agua alrededor de una piedra que no termina de caer. Los soldados que han estado cerca hablan de una sensación concreta: la de que el suelo bajo sus pies se olvida, por un instante, de a qué reino pertenece. Se ha observado que Zeon aparece con más frecuencia allí donde Roglamor está más lleno, más ocupado, más reclamado. Cuando un reino tiene más tierras que las fuerzas que lo invaden, la tierra misma parece ceder un pedazo y seguirle.
Lo que más inquieta de él no es su poder, sino su falta de rencor. Gavrel Cenizo, guardia de los Valles Quemados, fue el único prisionero que regresó de su presencia. No lo torturaron. Zeon le hizo una sola pregunta, señalando una hoguera del campamento: «¿Para qué?». Gavrel Cenizo intentó explicarle el fuego, el calor, la comida, las canciones. Zeon escuchó con lo que pareció atención sincera y después lo dejó marchar, como quien suelta un objeto cuya utilidad no ha comprendido. Gavrel Cenizo no ha vuelto a encender un fuego.
Se sabe que las almas sacrificadas en su nombre lo fortalecen, y que tras la Fractura han surgido cultos que le ofrecen exactamente eso. No consta que Zeon los haya pedido. No consta que les haya respondido. Sobre su relación con las dos realidades, los testigos se contradicen: unos aseguran que ocupa ambas con un mismo cuerpo; otros, que en una de ellas el lugar donde debería estar se ve vacío, con la forma exacta de un hombre.
Vínculos
TestigoCaminante Cósmico del VacíoEl Caminante Cósmico compartió mil años de prisión con el Vacío y aun así no sabe decir si Zeon estuvo allí.
CultoSacrificio al Emperador del VacíoLos sacrificios en su nombre lo fortalecen, aunque nadie sabe si los desea, los necesita o simplemente los recibe.
EnigmaPakut, Guardián de EthereonZeon cruzó una vez las salas secretas de Ethereon, se detuvo ante la puerta que Pakut defiende y se marchó sin tocarla; Pakut no ha dicho por qué.
