En el Horizonte de Estrellamar se dice que no todos los surfeadores vuelven. Es verdad: los que no vuelven se quedan allí, convertidos en espíritu, desafiando a los vivos a una última carrera.
Desliza sobre las corrientes, domando el viento con destreza. A mí me ganó once veces y la duodécima me dejó ganar. Eso fue peor. — El Corredor de los Vientos
En el límite donde el cielo de Aetheria toca el mar de estrellas de Ethereon, las corrientes de aire se vuelven tan fuertes y tan extrañas que se pueden montar. Los jóvenes aetherianos suben al Horizonte de Estrellamar con tablas de madera ligera y velas de seda para deslizarse sobre ellas. Es el deporte más prestigioso del reino y el más mortal. «No todos vuelven», advierten los carteles a la entrada de los muelles. Lo que los carteles no dicen es adónde van los que no vuelven.
Los surfeadores de los cielos son espíritus de esos jinetes perdidos. Sus cuerpos cayeron, pero algo de ellos se quedó enganchado a la corriente, a medio camino entre el aire y las estrellas. Son translúcidos y rapidísimos, y atacan dos veces: la primera, desde un ángulo que nadie puede cubrir, llega con el viento antes que ellos; la segunda ya puede esperarse. Desde lo alto ven lo que el rival guarda para después, y lo leen como quien lee una ola antes de que rompa.
Tras la Fractura, el Horizonte se volvió más inestable que nunca. Las corrientes de las dos realidades se cruzan allí y forman remolinos que no estaban en ningún mapa. Las bajas aumentaron, y con ellas el número de espíritus. Ahora las tardes en Estrellamar tienen algo de fiesta y algo de funeral: los vivos suben a correr, y los muertos bajan a correr con ellos.
La más famosa es Yara Celeste, campeona invicta de tres temporadas, que desapareció en 2.848 d. S. persiguiendo una corriente nueva hacia Ethereon. Su espíritu reapareció a la semana siguiente. Desde entonces desafía a todo jinete que sube al Horizonte, y quien la vence, dicen, se lleva un mapa de corrientes que nadie más conoce. Nadie la ha vencido. El Corredor de los Vientos lo ha intentado once veces.
Vínculos
RivalCorredor de los VientosEl Corredor de los Vientos ha desafiado once veces al espíritu de Yara Celeste y está obsesionado con vencerla de verdad.
AmistadRavak, Hijo del VientoRavak, Hijo del Viento, corrió con Yara antes de su muerte y es el único vivo al que ella deja adelantarla.
CodiciaBotas de VelocidadLas Botas de Velocidad de Aetheria son el trofeo prometido a quien venza al espíritu de Yara en una carrera limpia.
