Una de las armas de Veldris: su filo absorbe la vida con cada corte. Cuando su portador cae, la daga busca por sí misma un pacto con el que seguir viviendo.
Las estrellas también se apagan. Yo solo elijo cuáles. — Veldris
Cuando el Faro de las Estrellas se apagó durante una hora y las criaturas del Vacío lo atravesaron, Veldris sobrevivió entre las ruinas con una sola cosa en las manos: esta daga. Él nunca ha dicho de dónde salió. Los guardianes del Sendero de las Estrellas sospechan que se formó allí mismo, con la luz de todas las estrellas que Veldris había drenado durante siglos, condensada en un filo en el instante en que el faro murió.
La daga absorbe la vida con cada corte y se la entrega a su portador. Veldris, que antes bebía la luz de las estrellas moribundas, ahora bebe la de sus enemigos. Es una de sus armas, pero no la única: el Huracán Carmesí lleva otras, aunque ninguna tiene sed propia como esta.
Su rasgo más temido es lo que hace cuando su portador cae. La daga no se queda en el suelo: busca un pacto. Los soldados de Aetheria que han intentado arrebatársela a Veldris cuentan que, al herirlo, sintieron cómo la hoja les ofrecía algo en voz baja, una promesa de sangre a cambio de la suya. Por eso dicen que Veldris no puede morir sin que alguien firme en su lugar.
Hoy sigue en manos de Veldris, que cruza los cielos de Aetheria como un vendaval rojo. La daga no soporta el fuego: es lo único que Veldris evita.
Vínculos
PortadorVeldris, Drenador de EstrellasVeldris, Drenador de Estrellas, la sacó de las ruinas del faro.
PortadorVeldris, El Huracán CarmesíEl Huracán Carmesí la usa para cazar a las criaturas del Vacío.
VínculoPacto de SangreCuando su portador cae, la daga busca un Pacto de Sangre que la mantenga viva.
Lugar de origenSendero de las EstrellasNació, dicen, de la luz acumulada en el Sendero de las Estrellas.
