Ivith es más fuerte cuanto más solo está y llega antes a quien está dispuesto a perder algo por él. Los cazadores, los pueblos de Blazaria y los astrónomos de Ethereon guardan de él versiones muy distintas.
Si vais a por él, id solos. Si vais muchos, rezad. Y si os sobra uno, mandadlo a casa a avisar. — Regla del gremio de cazadores de dragones
La historia de Ivith que se cuenta en su linaje es la de un padre que observa desde la distancia. La que se cuenta en las aldeas de las laderas de Blazaria es otra. Allí lo llaman el Dorado que Cobra, y en cada pueblo hay un altar vacío. Según la tradición, Ivith acude cuando se le invoca, pero no gratis: quien lo llama debe ofrecer algo vivo, sea un animal, una cosecha o, en las versiones más oscuras, un voluntario. Lo que se ofrece se pierde; a cambio, el dragón llega antes. Los pueblos que lo han visto acudir dicen que el sacrificio no lo alimenta: solo le muestra el camino.
Los cazadores de dragones conservan otra versión, aprendida por las malas. Su gremio tiene una regla que se transmite de maestro a aprendiz: nunca acorrales a Ivith en solitario, pero tampoco lo ataques con una compañía. El Dragón Dorado lucha mejor cuanto más superado está en número. Con cada enemigo que se suma, su piel se vuelve más dura y su fuego más brillante, como si su odio necesitara una multitud para encenderse del todo. La cicatriz del Cazador de Dragones viene de la batalla del Collado de Ceniza, donde veintidós cazadores rodearon a Ivith. Volvieron tres.
En Ethereon se le conoce por un tercer nombre: el Viajero del Sendero. Los astrónomos de la capital lo han visto cruzar el Sendero de las Estrellas en su forma humana, caminando sin prisa, y sostienen que su linaje está emparentado con el Dragón de las Estrellas. Creen que su elemento astral es la razón de que pueda aparecer en sueños, y que cada visión que envía a su hijo le cuesta una noche de su propia vida.
Desde la Fractura, todas esas versiones coinciden en un punto nuevo. Ivith se deja ver con más frecuencia, y siempre en la misma dirección: allí donde va Vark, dos o tres días después. Cuando su hijo está cerca, el dragón llega dispuesto para la batalla desde el primer instante, sin la lentitud majestuosa con la que suele aparecer.
Hay una pintura en la capital de Blazaria, en el salón de Ignis, que muestra a un dragón dorado inclinado sobre una mujer que lleva una corona de coral. Los guías dicen que es una alegoría. Nadie explica por qué la corona es de Hydrosia.
Vínculos
HijoVark, Hijo del DragónDonde va Vark, Ivith llega después, y llega listo para luchar.
EnemigoCazador de DragonesEl Cazador de Dragones sobrevivió al Collado de Ceniza y espera la próxima vez con paciencia.
LinajeDragón de las EstrellasLos astrónomos de Ethereon creen que Ivith y el Dragón de las Estrellas descienden del mismo origen celeste.
