Ignis gobierna Blazaria. Protus, la Llama Eterna, ardía antes de que existiera Blazaria. Cada mil años, Protus le recuerda a su señor quién elige a quién.
Donde el fuego nunca se apaga, la eternidad arde. Y la eternidad no jura lealtad a nadie. — Protus, la Llama Eterna
Los niños de Blazaria aprenden que Ignis es el señor del reino y que Protus le sirve. Los ancianos saben que es al revés de lo que parece. Protus no nació del corazón de magma del volcán, sino de un árbol de Verdelume que ardió durante el Sellado y no se consumió. Ese fuego verde y dorado viajó hasta las laderas donde después se fundaría la capital.
Cuando Ignis subió por primera vez al volcán, joven y sin corona, encontró a Protus ardiendo sobre una roca desnuda. Le preguntó si podía quedarse. Protus no contestó, pero esa noche no se apagó ninguna fragua en todo el valle. Al amanecer, los herreros llamaron señor a Ignis, y Protus siguió ardiendo a su lado.
Desde entonces, cada mil años, Ignis sube a la roca desnuda y vuelve a hacer la misma pregunta. La última vez fue hace 849 años. La próxima toca en 3.000 d. S., y por primera vez el Señor de Blazaria no está seguro de la respuesta.



