El Gigante Sumergido fue un experimento de Hydrosia. Los documentos del proyecto llevan una firma borrada a medias. La parte que se lee dice: Aeg.
El gigante sumergido, fruto de un experimento de Hydrosia. Y de una orden que alguien se arrepintió de dar. — Iolan Tresmareas
Hace tres siglos, los magos de Hydrosia quisieron crear un defensor capaz de dormir en el fondo del mar y despertar solo si el reino lo necesitaba. Durante años trabajaron en una cueva bajo la capital con agua del Abismo y luz de estrellas traída de Ethereon. El resultado fue el Gigante Sumergido.
El experimento salió bien a medias. El gigante despertó, sí, pero no quiso volver a dormirse. Rompió la cueva, sacudió el océano y tardó tres días en calmarse. Los magos lo dieron por fracaso, borraron los registros y el gigante se hundió por voluntad propia en una fosa sin nombre.
Lo que no borraron del todo fue la firma de quien autorizó el proyecto. Iolan Tresmareas, el cartógrafo, encontró la orden mientras buscaba planos antiguos. La firma está raspada, pero las tres primeras letras se leen. Iolan devolvió el documento a su sitio y no se lo ha enseñado a nadie. Desde entonces, cuando Aegir canta, Iolan se fija en si el mar se agita.


