Absurdamente pequeño y absurdamente terco, el molusco del Maestro de la Sabiduría se cierra ante la mentira y se planta delante de su dueño cuando llega el peligro.
Es mi único alumno que nunca me ha decepcionado. — Loryan, Maestro de la Sabiduría
Los moluscos resguardados viven en las pozas que deja la Cascada del Alba al caer hacia arriba cada mañana, y tienen fama de ser los animales más desconfiados de Hydrosia: se cierran ante cualquier movimiento brusco y, según los pescadores, ante cualquier mentira. Loryan, Maestro de la Sabiduría, encontró a uno de joven, lo llamó Tesk y no se ha separado de él en más de cincuenta años, algo insólito para un animal que, en libertad, rara vez supera los diez.
Cuando Loryan entra en combate, Tesk se despega de su hombro y se coloca delante de él, cerrado como una piedra. No ataca ni esquiva: aguanta. Los alumnos de la Academia de Eldralis lo tratan con una mezcla de cariño y temor, porque saben que si Tesk se cierra mientras hablan con el maestro, Loryan sabrá que han mentido. Jaden, según cuentan, ha aprendido a no hablar cuando Tesk está cerca.

